Whipped for drinking mate?

¿Seriously?

Así, en 1610 la Inquisición de Lima prohibió esta “sugestión clara del demonio”, y en Asunción se impusieron penas de 100 latigazos para los indígenas y 100 pesos de multa para los españoles que consumieran o traficaran yerba, cuenta el argentino Jerónimo Lagier en el libro “La aventura de la yerba mate”.